Te amo
pero
no te aguanto más
martes, 20 de diciembre de 2016
miércoles, 30 de noviembre de 2016
Esa noche no contaba con tu presencia, ni siquiera lo imaginaba. Mi atención estaba absorbida por otras cuestiones, insignificantes. Pero mi atención estaba absorbida por otras cuestiones que yo magnificaba para no ser capturada por vos. O quizás sinceramente no me importabas. La verdad, ya no lo recuerdo. Creo que de eso había un poco y un poco: no me interesabas, estaba lastimada, había aprendido a estar sola, lo disfrutaba, tenía miedo, me empezabas a gustar, siempre me habías gustado pero no tenía esperanza. Un caos se estaba apoderando, poco a poco, de mí, y yo, no me daba cuenta. En un momento, estaba jugando a la histeria con alguien y de repente vi una campera de jean clarita que cruzó la calle. En la campera había una persona y creí conocerla. Me sorprendí y me tranquilicé. Y cuando quise ver de nuevo, amigos, conocidos, y vos. En ese mismo momento entendí tu vuelta. No te esperé. No te esperaba, y ahí estabas. Sabía que, en el fondo, habías venido a buscarme. Nadie me buscaba hace mucho, o por lo menos nadie a quien yo quisiera. Y si bien no te quería, si quería que me busques, y que me encuentres. Ahí estabas, aclamado por la muchedumbre, y con un vino en la mano. Sonriendo con esa mirada pícara de las primeras veces. Me viste, te alegraste, lo sé. Lo sé porque yo también lo hice. Olvidé todo por unos segundos, después me recuperé. Los nervios se apoderaron de mí pero tuve valor y te saludé. Te saludé como si no me importases, te saludé como diciendo "lo que pasó la otra noche no significó nada". Me buscaste, bajo presión me buscaste. Me encontraste. Me invitaste una birra y me engañaste, haciéndome creer que la iba a pagar yo. Cuando dije que sí, te reíste viendo mis ojos inocentes que no tenían problema. Me invitaste. Hay partes que no recuerdo, había alcohol y pasó bastante tiempo. Éramos perspicaces. Nada importaba. En el mundo sólo éramos vos y yo. Las vueltas a casa ya no eran tan tristes. No había plata pero no importaba. Prometí llamarte y lo hice.
Y no sé como llegamos a esto.
miércoles, 9 de noviembre de 2016
Uno de mis nuevos vicios: mirar fotos de castillos medievales en mi esmarfoun, mientras hago caca.
Es algo que me inspira.
Volví! Después de mucho tiempo me olvidé lo agradable que se sentía escribirme a mí misma, sin nadie que me lea: porque así logro expresarme sin tapujos.
Ahora que terminé mi carrera y soy una persona diferente (?) voy a tener más tiempo para escribir los horrores de la vida diaria.
Es algo que me inspira.
Volví! Después de mucho tiempo me olvidé lo agradable que se sentía escribirme a mí misma, sin nadie que me lea: porque así logro expresarme sin tapujos.
Ahora que terminé mi carrera y soy una persona diferente (?) voy a tener más tiempo para escribir los horrores de la vida diaria.
Ta luego
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

