No sé bien en qué momento esto se volvió una competencia. Una absurda competencia en la que nadie gana nada excepto pensar que tiene razón.
Como dejé que me lastimaran tanto?
Cuándo me creí tanto tus mentiras?
Ya no tengo nada que perder. La razón la perdí hace rato.
Suerte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario