lunes, 19 de agosto de 2013

¿Cómo terminar con lo que te corrompe la cabeza? ¿Cómo dejar de desear eso que lastima tanto? ¿Cómo cerrar un círculo sangrante y latente? No pretendo que nadie me ofrezca una solución mágica a mi problema. Lo reconozco, lo sé, tengo un problema que no solía tener. ¿Cómo alcanzar esa liberación? Esta vez se trata de pedir ayuda, bajar el orgullo y dar un paso al costado. Siento que todo este tiempo me estuve haciendo la poronga como que yo podía, y yo podía, y yo no pude.  Pero cada día me pesa más y me impide continuar con mi vida. Esta vez siento que necesito una mano y necesito estar bien, llegó el límite de todo. ¿Terapia y reclusión? Yo creo que sí. Ya no puedo con mi propio ego que me está arrastrando a lo más bajo y no logro salir a la superficie, a veces siento que me ahogo por dentro y nada en esta reputa vida me satisface. Porque me falta algo. Porque no lo supero, y me estoy quedando en el medio. Ojalá las cosas fueran diferentes, pero ya no depende de mí. No puedo seguir estando atrás de una persona que no sabe ni donde está parada. NO ME LO MEREZCO. No me merezco toda la mierda que me está pasando, definitivamente no. Pero las posibilidades se están agotando y yo no sé lo que puede pasar. Lo digo en el sentido más pesimista que puedo encontrar. Que se vaya todo a la re puta madre que lo parió. Ojalá pudiera rajarme de esta tierra sin darle explicaciones a nadie, y así finalmente no verte la geta nunca más, que es lo que más me lastima en esta vida. Porque no me lo merezco.

No hay comentarios:

Publicar un comentario