Tomame. Arranca mi piel.
Destruí mis huesos. Tomame.
Excitate al son del frío de mi cadáver.
Excitate.
Deseo con locura que me mates.
Y termines con el dolor.
Que juntos provocamos.
Que la lejanía ha provocado, hasta hoy.
Tomame. Incinera mis restos.
Eyacula sobre mis ojos muertos. Tomame.
Rendile culto a algún demonio.
Entregándole mi cuerpo.
Ya muerto.
Ya enfermo.
Desborda tus mejillas con mi vacío eterno.
Dormí junto a mi cráneo como forma de amuleto.
Yo te protegeré desde el infierno.
Y si alguien se atreve a arrancar tu piel
A destruir tus huesos
o excitarse con el frío de tu cadáver.
Volveré por la venganza a desgarrar
de las tinieblas, las caras de esas almas.
Matame de la forma más cruel,
y burlate de mi muerte
profanando mi cadáver.
Penetrándolo.
Golpéandolo.
Humillándolo.
Mi lealtad de esclava no conoce límites.
En el infierno te espero.
En el infierno te anhelo.
Matame, seré tu esclava.
Hoy y siempre:
Tu esclava.

No hay comentarios:
Publicar un comentario